Homeopatía para bebés

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Cuando un bebé llega a este mundo se enfrenta a numerosos retos, entre ellos un adecuado desarrollo físico y emocional, que dependerá de numerosos factores, desde la alimentación, hasta el uso de fármacos, las vacunas o el modelo de crianza que sigan sus padres.




Como principal herramienta preventiva y de tratamiento durante esta etapa debemos destacar la homeopatía, por todo los beneficios y eficacia que ofrece.

Bebés sonrientes

Beneficios de la homeopatía para bebés

Un bebé se enfrenta a un importante proceso de maduración: algunos órganos deben acabar de madurar su función, se debe establecer la flora intestinal que no será definitiva hasta los dos años de edad, se debe formar completamente el sistema inmunológico que contará con todas las estructuras necesarias aproximadamente a los tres años de edad y las fontanelas del cráneo deben completar su cierre entre los 9 y 18 meses.

A nivel cognitivo y emocional el bebé también debe enfrentarse a numerosos desafíos: intentar suplir sus necesidades afectivas básicas mediante la manifestación de la conducta de apego a la madre, formar el concepto de ego desde el nacimiento, estableciendo una separación entre él mismo y el entorno y variar su comunicación de manera progresiva, utilizando medios distintos al llanto para interactuar con el entorno.

El bebé se enfrenta a la etapa inicial de la vida, una etapa que está repleta de cambios y que es delicada ya que la psique y los órganos se encuentran en un continuo estado de maduración.

Por esto resulta de gran importancia aplicar terapias naturales para bebés, ya que éstas permiten un adecuado desarrollo y prevención de distintas afecciones mediante la estimulación del sistema de defensas y evitando otros problemas que se derivan del tratamiento alopático.

Gránulos de homeopatía

Entre los principales beneficios de la homeopatía para bebés, podemos destacar los siguientes:

  • Es un tratamiento completamente inocuo, sin reacciones adversas ni efectos secundarios, no presenta ningún tipo de contraindicación, tampoco para bebés.
  • Actúa estimulando el sistema inmunológico y los propios recursos curativos del organismo.
  • No sobrecarga el hígado ni los riñones, que son los órganos encargados de metabolizar y permitir la eliminación de los residuos producidos por los fármacos convencionales.
  • Actúa de una manera global, y no únicamente sobre una parte u órgano del cuerpo, equilibrando por tanto el organismo tanto a un nivel físico como emocional.

La homeopatía para bebés constituye un tratamiento completamente natural y respetuoso con el organismo y puede ser aplicada en numerosas afecciones obteniendo excelentes resultados.

Homeopatía para prevenir los malos efectos de la vacunación

Las vacunas universales o que forman parte del calendario de vacunación son necesarias ya que hacen trabajar de forma activa la inmunidad del bebé, forzándole a crear anticuerpos que lo protegerán frente a diversas enfermedades, pero además, son necesarias para crear inmunidad de grupo y erradicar una enfermedad.

No obstante, tras aplicar una vacuna debemos ofrecerle al organismo medios para limpiarse, ya que si bien son necesarias para crear inmunidad, suponen la inoculación de una cepa tóxica o patógena.

Algunos niños pequeños continuamente están recayendo en enfermedades respiratorias como bronquitis, pulmonía, anginas…etc. La cronicidad de estas afecciones es tal que muchas madres no recuerdan cuando se inició la primera manifestación patológica y refieren que fue prácticamente desde el inicio o que tuvo la primera a los dos meses de edad y desde entonces no se repone.

Bebé que se está vacunando

Esto suele coincidir con la primera vacuna que se administra a los 2 meses de edad, la DTP, que inmuniza contra la difteria, la tos ferina y el tétanos. Obviamente que es necesaria, pero si no preparamos adecuadamente el organismo, puede estar también relacionada con la manifestación de múltiples enfermedades.

En homeopatía contamos con dos importantes remedios para prevenir los malos efectos de la vacunación: Thuya Occidentalis y Silicea. 

Al aplicar estos remedios antes de la vacuna y durante un periodo de tiempo posterior se consigue evitar o minimizar síntomas posteriores a la vacunación como la fiebre, la inflamación o la aparición de otras enfermedades. Y lo más importante es que estos síntomas se evitan mediante la adecuada estimulación del sistema de defensa, y no mediante su inhibición.

En algunas ocasiones, a pesar de haber administrado correctamente Thuya Occidentalis y Silicea, puede aparecer una leve fiebre, no obstante, el tratamiento debe seguirse administrando tras cada vacunación, ya que algunas personas requieren de dosis repetidas de homeopatía para conseguir un determinado efecto.

Por el contrario, si paliamos los malos efectos de la vacunación mediante fármacos tradicionales, de una parte la fiebre se disminuirá como consecuencia de una interferencia con el correcto funcionamiento del sistema inmune y no se realizará una profunda prevención de otras patologías respiratorias relacionadas con la vacunación.

Homeopatía para el cólico del lactante

Un cólico se traduce como un dolor muy fuerte. El cólico del lactante es una afección que se caracteriza por severos dolores en la zona abdominal y que se diagnostica mediante el llanto del bebé, que es incesante e intenso.

Ante este tipo de llanto que altera la paciencia de cualquier madre, primeramente se debe acudir al pediatra para que realice una exploración y descarte cualquier tipo de trastorno, y si en la exploración todo es normal, estamos sin lugar a dudas ante un cuadro de cólico del lactante.

Aún no se ha establecido una causa clara para este trastorno aunque se sabe que no únicamente intervienen factores alimentarios como la lactancia materna o el biberón, sino que en muchas ocasiones el cólico del lactante se relaciona con el estado emocional de los padres y el entorno del hogar.

bebé llorando

En homeopatía siempre se debe ofrecer un tratamiento individualizado, que se adapte completamente a las características individuales del bebé y a como éste manifiesta su problema ( cómo mejora el llanto, a qué hora se produce, de qué otros síntomas se acompaña…etc.), no obstante, uno de los mejores remedios para tratar de manera rápida y efectiva este problema es Chamomilla.

Chamomilla está indicado en aquellos bebés que padecen cólico del lactante acompañado de diarreas y que mejoran en movimiento o en los brazos de la madre o el padre. Mentalmente el niño se encuentra ansioso, agitado y muy irritable.

Homeopatía para la dentición del bebé

Otro momento difícil en esta etapa inicial de la vida viene dado por la dentición, que tiene lugar aproximadamente a los 6 meses.

Se trata de un proceso de maduración completamente natural y deseado por muchas mamás, no obstante, es muy molesto para el bebé, que necesita continuamente aliviar la inflamación de las encías con frío local, por lo que es muy recomendable facilitarle mordedores que puedan refrigerarse.

La homeopatía alivia los síntomas de la dentición de una manera natural y efectiva. Para acompañar este proceso existen tantos remedios como niños, ya que nos debemos fijar en las características individuales de cada bebé para poder decidir cuál es el mejor tratamiento homeopático para él.

Bebé con sus primeros dientes

No obstante, en esta área podemos volver a mencionar un remedio ampliamente utilizado, de nuevo, Chamomilla.

Empleamos chamomilla cuando la dentición se alivia con frío, se compaña de diarrea (verdosa o amarillenta y de olor fétido), de gran irritabilidad y mejora cuando el niño está en movimiento o es acunado en los brazos.

No obstante pueden emplearse otros remedios como Aconitum en presencia de fiebre de aparición brusca, o Arsenicum Album si el bebé tiene la peculiaridad de mejorar con calor, Nux Vomica si el estado emocional es colérico, Calendula si las encías están muy dañadas…etc. De ahí la gran importancia de que sea un homeópata el que supervise el tratamiento.

Cómo administrar la homeopatía en bebés

Preferentemente la homeopatía para bebés se administra a través de la leche materna, por lo que es la madre quien debe tomársela hasta que finalice la lactancia, siempre alejada de alimentos, bebidas e infusiones.

A través de la leche materna la homeopatía llega al bebé y desarrolla su efecto.

Bebé sonrie y está lactando

No obstante, cuando la lactancia no es posible o el bebé ya se ha iniciado en la alimentación complementaria, se pueden deshacer los gránulos de homeopatía en agua o bien se puede administrar el remedio homeopático en gotas, no obstante, los gránulos son mucho más económicos.

Igualmente la homeopatía debe administrarse separada de las comidas y bebidas.

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